Calmar las rabietas de los niños o niñas con aparatos tecnológicos puede causar problemas de conducta después*

(Imagen: Unplash-Samantha Sophia)

Cuando los niños y las niñas se portan mal, los padres y madres a menudo les dan teléfonos, tabletas u otros dispositivos para calmarles. Pero esta dependencia excesiva de la electrónica para ayudar a los impresionables niños y niñas a regular sus emociones tiene el potencial de causar problemas de comportamiento a medida que crecen, según ha determinado un nuevo estudio.

El estudio, publicado el 1 de marzo en la revista Computers in Human Behavior, es uno de primeros en investigar la relación que las personas menores tienen con los medios tecnológicos, así como forma en que esos medios se utilizan específicamente como una forma de regulación emocional. En el estudio, se evaluó una muestra de 269 parejas de padres y madres y sus hijos e hijas en cuanto a cómo las personas adultas usan los aparatos electrónicos para regular las emociones difíciles en sus pequeños. Las personas investigadoras encontraron que regular las emociones usando los medios tecnológicos está asociado con el uso problemático de esos aparatos en menores de edad, y que quienes cuidaban de los menores utilizaban esos  recursos dependiendo del temperamento del niño o niña.

Aprender a regular las emociones es una habilidad importante que comienza en la infancia, y tiene implicaciones a largo plazo en las capacidades de afrontamiento, resiliencia, uso de sustancias y estrategias de apego, de acuerdo con el estudio. Pero quienes tienen a cargo el cuido ahora están apoyándose en los aparatos electrónicos para distraer a las niñas y los niños cuando se están portando mal o experimentando otras emociones fuertes, tanto en público como en casa.

En la era de fácil acceso a teléfonos inteligentes, tabletas y dispositivos de e-learning, esta práctica es  común, pero potencialmente perjudicial, subrayaron las autoras, dado que la niñez es un momento tan crítico para aprender la regulación básica de las emociones.

"Los padres y madres utilizarán más los medios tecnológicos para manejar las emociones difíciles de sus hijos o hijas, especialmente si tienen un temperamento difícil ", dijeron las investigadoras. "Los niños y las niñas llegan entonces a depender de esos medios para gestionar las emociones en general y mostrarán un comportamiento más problemático alrededor de esos aparatos, incluido el aumento emociones negativas cuando se los quitan".

La adicción a los medios tecnológicos en la adolescencia y principios de la edad adulta se ha estudiado extensamente, pero los problemas con los medios se desarrollan probablemente mucho antes en la vida, comenta Sarah Coyne, profesor de Brigham Young Universidad y autora principal del artículo.

Las investigadoras emplearon una serie de cuestionarios y una tarea de observación para medir y analizar los hábitos de uso de medios electrónicos de niñas, niños y personas cuidadoras. Ellos hipotetizaron que los y las menores que regulaban sus emociones con los medios más a menudo mostrarían un uso de medios más problemático y emociones fuertes cuando les quitaban la televisión, los teléfonos o las tabletas.

Un uso problemático o excesivo de los medios tecnológicos, interfiere con el desarrollo y desempeño de las personas menores y se puede observar a través de comportamientos como la pérdida de interés en otras actividades, preocupación por los medios, alejamiento de otras personas, alta tolerancia a los medios de comunicación y al engaño de medios circundantes.

"Lo que queríamos ver son las estrategias parentales para regular las emociones de sus propios hijos e hijas a través de los medios. Puede eso predecir problemas con los medios? O el desarrollo de un uso problemático de los medios por los niños y las niñas? ”, dijo Coyne.

Cuando los padres y madres reportaron que su niño o niña tuvo un temperamento difícil o rebeldía, tendían a darles un aparato electrónico para calmarles con más frecuencia en comparación con los padres y las madres que dijeron que su hijo o hija tenía un temperamento fácil. Mientras que quienes informaron usar más a menudo aparatos tecnológicos para regular las emociones difíciles de su hijo o hija también reportaron enfrentar más comportamientos problemáticos relacionados con dichos dispositivos.

El estudio también encontró que los padres y las madres que tenía un nivel de educación más bajo y un mayor uso personal de los medios de comunicación tenían significativamente más probabilidad de regular las emociones de sus hijos e hijas con los medios. Las personas adultas que usan más los medios tecnológicos para sí mismas tienden a sentirse menos preocupadas por los peligros del uso los medios de comunicación por las y los menores, según las autoras.

"Al proporcionar recursos tecnológicos como distracción siempre que los pequeños están inquietos o aburridos, los padres y madres están quitandoles la oportunidad de aprender que es aceptable sentir estas emociones, y en cambio refuerzan la idea de que las emociones desagradables son algo de lo que hay que tratar de escapar ", dijeron las investigadoras.

"Además, refuerza la idea de que las emociones se deben a condiciones externas y están controladas por el exterior".
"Nos preocupa que el mayor problema de proporcionar a las niñas y los niños pequeños dispositivos tecnológicos a una edad temprana, especialmente como una estrategia de regulación de las emociones, hará la conexión socioemocional con otros humanos mucho más difícil porque no van a haber aprendido que las emociones negativas pueden ser toleradas, manejadas e incluso algo de lo que pueden aprender", continuaron.

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